De los Pares
El ambiente familiar
influye de manera decisiva en nuestra personalidad. Las relaciones entre los
miembros de la casa determinan valores, afectos, actitudes y modos de ser que
el niño va asimilando desde que nace. Por eso, la vida en familia es un eficaz
medio educativo al que debemos dedicar tiempo y esfuerzo. La escuela
complementará la tarea, pero en ningún caso sustituirá a los padres.
El ambiente familiar es
el conjunto de relaciones que se establecen entre los miembros de la familia
que comparten el mismo espacio. Cada familia vive y participa en estas
relaciones de una manera particular, de ahí que cada una desarrolle unas
peculiaridades propias que le diferencian de otras familias. Pero el ambiente
familiar, sea como sea la familia, tiene unas funciones educativas y afectivas
muy importantes, ya que partimos de la base de que los padres tienen una gran
influencia en el comportamiento de sus hijos y que este comportamiento es
aprendido en el seno de la familia.
Lo que difiere a unas
familias de otras es que unas tienen un ambiente familiar positivo y constructivo
que propicia el desarrollo adecuado y feliz del niño, y en cambio otras
familias, no viven correctamente las relaciones interpersonales de manera
amorosa, lo que provoca que el niño no adquiera de sus padres el mejor modelo
de conducta o que tenga carencias afectivas importantes.
Para que el ambiente
familiar pueda influir correctamente a los niños que viven en su seno, es
fundamental que los siguientes elementos tengan una presencia importante y que
puedan disfrutar del suficiente espacio:
AMOR
AUTORIDAD PARTICIPATIVA
INTENCIÓN DE SERVICIO
TRATO POSITIVO
TIEMPO DE CONVIVENCIA


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